Ir al contenido principal

Sobre viajes y puertas

He tenido la oportunidad de viajar por algunas partes del mundo y los viajes definitivamente son nutritivos. Se descubren personas, sociedades, culturas, lugares, historias… en fin… una actividad que aconsejo plenamente.

Obviamente cada viajero disfruta más de algunas actividades o lugares que otros, observa determinadas cosas con más atención, valora más esto o aquello. 

En particular a mi me gustan mucho todos los lugares con cierta carga histórica, imagino cómo hubiera sido vivir en ese lugar hace 50 o 100 o 500 años, qué sentido tendrían esos edificios, plazas, calles, puentes, cómo se vería todo, cómo la gente interactuaría entre sí y con el medio… en fin… me entretiene y despierta mi imaginación, eso al fin y al cabo es lo que espero de un viaje. 

Aprender en el sentido de “ser más sabio”, acumular contenidos como quien acumula cosas no tiene sentido, para eso está la Wikipedia, en esos viajes yo me nutro de sensaciones y experiencias, las incorporo y transformo en parte de mí y eventualmente me cambian y a mi entorno (¡¡uyy que metafísico me puse!!)

Aclaro que no soy un estudioso de la historia ni mucho menos, me aburre un poco leerla (*), simplemente soy bastante observador, curioso e imaginativo. Así que en general no necesito guías que me marquen el camino, que me vendan el “combo 1 que incluye: una hora de recorrido con 3 fotos al domo tal”, prefiero ir por la mía y que la imaginación/fantasía llene el vacío de conocimiento, so pena de perder mucha información que valdría la pena.

No estoy tan interesado en la historia real, o al menos contada como tal, sino la que esas personas o muros o árboles o ríos me cuentan a mí, las que yo imagino, no necesariamente las que otros vivieron o imaginaron y luego contaron o escribieron. En cierto sentido esos lugares pasan a ser parte de mi historia y yo de su historia, eso es único, personal, intransferible. 

En el fondo creo que el viaje es mucho más un viaje hacia adentro que hacia afuera.

Dentro de esa locura que eventualmente me pasa a mi nomás, hay algo bien específico que me fascina ¿las catedrales? ¿los puentes? ¿los trenes? No, algo mucho más cotidiano: las puertas.

¿Porqué me fascinan las puertas?
No lo sé, tal vez un trauma de la infancia, un fetiche de algún tipo… qué se yo.

Ahora, una puerta es muchas cosas. 

Una puerta que se abre es una oportunidad a tomar, una puerta cerrada es un desafío, una puerta entreabierta es una invitación, un portazo es una desilusión, dos puertas opuestas una decisión, una puerta de hierro es defensiva, una de vidrio permite entrar la luz o invita al voyeurismo, una de cristales de colores transforma la realidad, una de mármol es una puerta que no tuvo el coraje de ser pared, una de madera labrada cuenta una historia, la del tren invita a viajar, la del ascensor a subir, la de la calle a salir al mundo o volver al hogar.

Una puerta separa pero a la vez abroquela, cobija, tranquiliza, deja entrar pero deja salir, prohibe entrar pero prohibe salir, se tranca con el odio y se destranca con el cariño.
Una puerta es el pasado pero también puede ser el futuro. Interpela, desafía, obliga a la decisión y acción.

Una puerta es muchas cosas pero para mi algunas son hacia dentro mío. Una invitación a crear historias y mundos imaginarios que podrían existir o haber existido detrás de esas puertas (¿el origen serán Las Puertitas del Señor Lopez?)

Hay muchas puertas en el mundo por ser vistas y abiertas (imaginaria o literalmente), muchos mundos por ser descubiertos o creados, solo es cuestión de observar, liberar la imaginación y tener el coraje. 

De yapa un par de collages, a partir de mi poco desarrollado sentido de la estética y con la ayuda de alguna herramienta “amateur”:
Si quieren algunas más, comparto algunas (gratis y de uso libre) aquí.





Nota: post dedicado a la asidua lectora de un no tan asiduo escritor: Chachi, alias Chacho


(*) al menos me aburre en forma de libro de texto o incluso cuando están contaminadas por la opinión/visión de un historiador o simple escritor.
Sin embargo las novelas históricas sí me atraen porque suelen tener de protagonistas gente mundana, del ciudadano de a pie y no del gran líder, héroe o villano. Gente que muchas veces hace la diferencia.
A su vez no ocultan su intencionalidad novelesca y su inexactitud histórica. No pretenden nada más que entretener y despertar la imaginación del lector y, como una puerta, permitir la creación de todo un mundo nuevo a recorrer.
Ya que estoy, para los que gusten del género o de las puertas, recomiendo un par de Libros de Ken Follet: Los Pilares de la Tierra y un Mundo Sin Fin, busquen que el tío Google los ayuda pero nunca va a poder vivir por uds.

Comentarios

  1. Me gustó y en tus viajes a México no se si has tenido la oportunidad de conocer los alrededores pero si no lo has hecho, seguro es una cita obligada ya que hay muchas puertas por descubrir que seguro hecharan a volar tu imaginación de una manera maravillosa.

    ResponderBorrar
  2. En general han sido viajes "relámpago" y no he conocido mucho, de todos modos encontré lugares hermosos y seguro tiene infinitas puertas, portales y lugares para descubrir. En alguna oportunidad estuve de vacaciones recorriendo algunos lugares históricos pero fue la época "pre-celular" así que no tengo muchos registros fotográficos, solo en mi imaginación.

    ResponderBorrar

Publicar un comentario

Entradas más populares de este blog

El miedo, ese asesino silencioso

Hace unas semanas compré por Mercado Libre un tejido de alambre (de esos electrosoldados que se usan para cercos, pérgolas, etc) para armar una pérgola en casa. Como me suele pasar: compré de más. Así que decidí vender el resto del alambre por el mismo medio (Mercado Libre). Lo publiqué un Miércoles a las 13:00 y 4 horas después recibo un aviso de Mercado Libre que lo había vendido. Perfecto! Incluso lo había puesto al mismo precio x metro que la compra original así que notable! Revisé la compra y me pagó mediante Mercado Pago usando una tarjeta VISA, en fin, todo normal. Un rato después del aviso me llaman de un teléfono fijo al celular un tal Juan Rodriguez que coincidía con el nombre del comprador que me había llegado. Capitulo 1: ¡para qué abrís la boca! No sé cómo decir esto de un modo "políticamente correcto" pero la manera de expresarse parecía de alguien que no tenía un gran nivel de educación. Demasiado "lunfardo" para hablar con alguien que no con...

Liberar una versión: el fin del principio

Quienes desarrollamos software buscamos afectar positivamente la vida de las personas a través de nuestras aplicaciones. Ese es nuestro objetivo final, ese es nuestro éxito. Quienes desarrollamos , que ayuda a nuestros colegas en esa misión, solo tenemos éxito cuando ellos tienen éxito, por eso solemos decir que cuando liberamos una versión es "el fin del principio". Es un escalón fundamental, pero solo el primero. Tuve el privilegio de formar parte del equipo de y de su pero a su vez no he podido dedicarle tanto tiempo   como quisiera, casi no he podido  , ni  he podido leer. El mundo siguió girando, hay  , hay que me perdí y . Casi de casualidad me enteré del encuentro del a partir del 16/marzo en Montevideo. En cualquier caso: ¡el esfuerzo valió la pena!. Ahora que está siendo liberada en el   , hay que celebrar porque aplica aquello de "release is a feature". Podría tirarme en mi casa y estrenar mi  con una buena peli o sino aprovechar ir al un poco má...

Sobre plomeros y sanitarios

Hace unos días estaba en casa de mi madre, quien sigue viviendo en la ciudad donde yo nací (Florida-Uruguay), cuando sonó el timbre. Fui a atender y me encontré con Martín, un ex compañero de liceo que hacía años no veía. Luego de preguntarle cómo andaba y el saludo de rigor, le pregunté que estaba haciendo por allí y me dijo "estoy trabajando aquí", ahí noté que venía con baldes y herramientas y recordé que es hijo del plomero que toda la vida trabajó en mi casa. El baño de mi madre estaba con problemas en la presión de agua así que llamó al plomero "tradicional" y este le comentó que estaba retirado pero que enviaría a su hijo. Allí pues estaba Martín. Es interesante encontrarse con compañeros de escuela/liceo que uno no ve hace muchos años, da para otro post seguramente. La cuestión es que seguimos conversando mientras él trabajaba. Le pregunté por el padre y me dijo que estaba bien pero ya medio cansado del trabajo y que nunca se había podido adaptar a los cambi...