No further comments, your honor.
Hace unas semanas compré por Mercado Libre un tejido de alambre (de esos electrosoldados que se usan para cercos, pérgolas, etc) para armar una pérgola en casa. Como me suele pasar: compré de más. Así que decidí vender el resto del alambre por el mismo medio (Mercado Libre). Lo publiqué un Miércoles a las 13:00 y 4 horas después recibo un aviso de Mercado Libre que lo había vendido. Perfecto! Incluso lo había puesto al mismo precio x metro que la compra original así que notable! Revisé la compra y me pagó mediante Mercado Pago usando una tarjeta VISA, en fin, todo normal. Un rato después del aviso me llaman de un teléfono fijo al celular un tal Juan Rodriguez que coincidía con el nombre del comprador que me había llegado. Capitulo 1: ¡para qué abrís la boca! No sé cómo decir esto de un modo "políticamente correcto" pero la manera de expresarse parecía de alguien que no tenía un gran nivel de educación. Demasiado "lunfardo" para hablar con alguien que no con...
y cual era el bicho en cuestión ?
ResponderBorrarNo me pasó en la vida real, es un chiste interno, casi tan interno que solo yo lo entiendo :)
ResponderBorrarEs sobre tener ringtones con sonidos de animales y escuchar croar los sapos, relinchar caballos, mugir vacas, cantar los grillos, por aquí y por allá es algo que a mi me "rechina" un poco. Me hace acordar al cuento (creo que leyenda urbana) del niño que vio una gallina igualita a las del super pero con patas, cabeza, plumas y no congelada sino caminando y quedo sorprendido.
Del mismo modo son algo molestos los sonidos asociados con algo especifico como el famoso "chan" de Windows ...
Pero cada uno hace de su celular lo que quiere, claro, puede aparecer en un balde de agua haciendo la plancha (o intentandolo) si es dejado en el escritorio croando, relinchando, mugiendo, cantando y ainda mas. Como deciamos cuando era chico "el aire es libre, el aire es libre".
Bueno, basta de quejas y "A quien le venga el sayo que se lo ponga".
Me hiciste acordar una escena de una película; era un diálogo entre un hombre de unos treinta y pico, y un niño, ambos americanos.
ResponderBorrarEl hombre le comentaba que no tenía cable, ni fax, ni siquiera celular. El niño absorto, le preguntó: Eso es legal???
¡¡Me encantó!!
ResponderBorrar